Viajes

A la playa con tu perro: cosas a tener en cuenta

Con la llegada del calor, ¿a quién no le gusta irse de excursión a la playa con su amigo peludo? Este plan, además de ser muy divertido y relajante, también es una manera perfecta para que tu perro haga el ejercicio que tanto necesita, libere energía y vuelva a casa más tranquilo y feliz.

Sin embargo, existen algunos factores y riesgos que deberías tener en cuenta si queréis pasar el día entre la arena y el mar. ¡Sigue nuestros consejos para que se convierta en el plan perfecto de este verano!

¿En qué consisten las playas dog-friendly?

El concepto inglés dog-friendly indica que un espacio —en este caso, una playa— es “amigable con los perros” y que, por lo tanto, se permite el acceso a estos animales. Hay varias razones por las que puede estar prohibida su entrada en una playa, como, por ejemplo, respetar la fauna y flora presentes, evitar que se acumulen excrementos o proteger a los perros de mareas u otros peligros.

Así, cada playa tiene sus particularidades y, de hecho, en algunas, los perros están permitidos únicamente durante unos meses determinados del año y/o en zonas y horarios restringidos. Te recomendamos que busques la normativa de la playa antes de ir para saber si puedes acceder con tu perro sin problemas.

Es muy importante cuidar la playa, recoger los excrementos de tu perro, respetar el espacio de los demás y vigilar a tu compañero peludo.

Además, ten en cuenta que, a pesar de que una playa se defina como dog-friendly, esto no significa que tu perro pueda ir suelto por todas partes y en cualquier momento. ¡Es muy importante cuidar la playa, recoger los excrementos de tu perro, respetar el espacio de los demás y mantener a tu compañero peludo atado siempre que sea necesario!

¿Qué hacer antes del viaje?

Para que la salud de tu perro no esté en riesgo durante vuestra escapada a la playa, recuerda revisar lo siguiente:

  • Vacunas y antiparasitarios

En la playa, probablemente os cruzaréis con muchos otros perros. Por eso, es importante que te asegures de que el tuyo tiene todas las vacunas y los tratamientos antiparasitarios al día. Así, reducirás la posibilidad de que le puedan transmitir alguna enfermedad y que vuelva a casa con pulgas, garrapatas u otros parásitos.

  • Identificación y collar

Ya seas de usar arnés o collar para tu perro, no olvides ponérselo antes de ir a la playa, así como asegurarte de que lleva su placa identificativa con la información de contacto. Si se pierde mientras estáis fuera de casa, esto facilitará que quien lo encuentre pueda sujetarlo fácilmente y saber a quién contactar.

¿Qué necesitas llevar a la playa para tu perro?

Es hora de preparar la bolsa y los complementos básicos para ir a la playa con tu compañero peludo. Esto es lo que no puede faltar:

  • Sombrilla

La radiación ultravioleta puede resultar igual de peligrosa para los perros que para los humanos.

También puedes optar por una tienda de playa o incluso un toldo. Escoge la opción que prefieras, pero ten en cuenta que es importante poder proporcionar espacios de sombra a tu perro para que pueda protegerse del calor y de los rayos del sol. ¡Recuerda que la radiación ultravioleta puede resultar igual de peligrosa para los perros que para los humanos!

  • Crema solar apta para perros

Como te contábamos en el artículo anterior, los perros pueden sufrir quemaduras solares igual que las personas. Las zonas más vulnerables suelen ser la nariz, el ombligo, la boca, las puntas de las orejas y cualquier otra parte del cuerpo donde la cobertura de pelo es menor o la piel es más fina. Afortunadamente, a día de hoy, es posible encontrar cremas solares especialmente diseñadas para perros. ¡Nunca le apliques crema solar de humanos, ya que no es apta para ellos y puede contener ingredientes tóxicos!

  • Agua

Prepara una gran cantidad de agua limpia y fresca, así como un bebedero portátil o un bol de donde pueda beber tu perro. Correr y jugar bajo el sol puede acelerar su deshidratación y, si en su búsqueda de agua únicamente encuentra la del mar, puede llegar a bebérsela y derivar en malestar gastrointestinal o incluso en una deshidratación mucho más grave.

  • Toalla

Llevar una toalla para tu perro es fundamental para que pueda descansar tranquilamente sin la necesidad de seguir en contacto con la arena caliente, ¡y más tras un buen chapuzón!

  • Correa habitual y correa larga

Si usas una correa larga, te recomendamos que le pongas un arnés a tu perro para evitar posibles lesiones en el cuello.

La correa habitual te permitirá mantener a tu perro cerca de ti, si es necesario. Además, si quieres darle más libertad, pero no puedes o no quieres soltarlo, una correa larga es la solución perfecta para que tenga mayor margen de movimientos manteniendo cierto control sobre su seguridad. Apunta esto: si usas una correa larga, te recomendamos que le pongas un arnés a tu perro para evitar posibles lesiones en el cuello.

¿Cuáles son los peligros para tu perro en la playa?

La playa puede presentar riesgos a los que estés poco habituada/o. Aquí puedes encontrar algunos de ellos para que te familiarices y puedas prestarles atención:

  • Arena caliente y objetos punzantes

Seguro que en muchas ocasiones has visto a gente corriendo por la playa debido a la alta temperatura de la arena… ¡Los perros también lo notan, y pueden sufrir quemaduras en las almohadillas sin que te des cuenta! Además, otros objetos muy habituales en la playa, como rocas, cristales o trozos de conchas, también pueden provocar lesiones en sus patas. Existen una gran variedad de botas para perros que los protegen tanto de las quemaduras como de posibles heridas, y les ayudan a tener mayor agarre en terrenos húmedos. Si, por el contrario, prefieres optar por las patas al descubierto, asegúrate de ir comprobando su estado a menudo.

  • Deshidratación y golpes de calor

Los perros no sudan como nosotros y no pueden avisarnos cuando están sufriendo mucho calor. Como ya habrás leído, es fundamental que dispongan de agua fría y de lugares sombreados donde poder descansar sin sobreexponerse al sol y a las altas temperaturas. Si a tu perro le encanta correr y jugar, asegúrate de que hace pequeños descansos cada cierto tiempo y comprueba que no presenta ningún signo de un posible golpe de calor, como jadeo o babeo excesivos, vómitos, diarrea, encías de un color rojo oscuro, colapso o incluso pérdida de la consciencia.

  • Toxicidad por el agua salada

Algunos perros beben agua marina, voluntaria o involuntariamente, mientras están jugando o persiguiendo las olas. Pequeñas cantidades no suelen ser problemáticas, pero si ingieren demasiada, pueden sufrir una intoxicación por exceso de sal en el organismo, la cual puede derivar en graves deshidrataciones. Si disfrutas lanzándole objetos a tu perro, evita hacerlo de forma continua hacia dentro del mar, y evita, en la medida de lo posible, que juegue a morder olas.

  • Pulgas de arena

Desafortunadamente, estas pulgas no se ven afectadas por los tratamientos habituales de desparasitación de los perros y, sin embargo, pueden llegar a ser muy molestas. Algunas formas de evitar estos insectos son:

  • Evitar ir a la playa después de lluvias intensas, en días muy nublados y al atardecer y al amanecer, ya que son sus momentos de mayor actividad.
  • Evitar hacer agujeros en la arena en aquellas playas donde se conozca la presencia de estas pulgas.
  • Usar repelente contra estos insectos apto para perros.
  • Animales muertos

Peces, cangrejos, moluscos y otros animales tienden a varar o acumularse en la arena, y esto suele ser particularmente atractivo para los perros. Mantén a tu compañero peludo alejado de estas criaturitas, ya que podrían contener parásitos o causarle problemas gastrointestinales si las lame o ingiere. Además, las espinas de los peces pueden obstruir e incluso perforar zonas del tracto digestivo de tu perro.

Vuelta a casa: ¿deberías bañar a tu perro después de la playa?

¡Afirmativo! Cuando decidáis que es hora de volver a casa, si es posible, enjuaga a tu perro con agua fresca. Y una vez en casa, lávalo con champú hipoalergénico para perros, frotando bien su pelo para eliminar los restos de sal, arena, suciedad o parásitos superficiales. Aprovecha para lavar también el collar o el arnés, y deja que se seque por completo antes de volvérselo a poner.

¡Y ahora que ya sabes todo lo necesario para escaparte a la playa con tu perro, date un buen remojón y disfruta del mar con tu peludo!