Muchas enfermedades graves, doctor se pueden evitar con las vacunas. Por eso, es importante que como dueños responsables, cumplamos con un calendario de vacunas.
Si tienes dudas sobre la vacunación de tu perro, además de consultar al veterinario, sigue leyendo.

Vacunación: Aspectos importantes
La vacunación tiene como finalidad prevenir algunas de las enfermedades infecciosas más graves o más contagiosas entre las que afectan a los perros y a los gatos. Éstas pueden resultar mortales o muy debilitantes. En muchos casos no existe tratamiento o resulta muy difícil, largo o poco fiable, por lo que la vacunación es, en estos casos en concreto, la única herramienta para controlarlas y asegurar el bienestar de las mascotas.

El número de enfermedades que es posible prevenir con la vacunación de los gatos y los perros ha aumentado considerablemente con el paso de los años. La eficacia y la escasa incidencia de efectos secundarios (particularmente si se comparan con los enormes beneficios en cuanto a nivel de salud que proporcionan las vacunas) han hecho que este procedimiento se haya instaurado como herramienta fundamental para asegurar el estatus sanitario de las poblaciones caninas y felinas en todo el mundo. Estos resultados han mejorado más si cabe recientemente, con la mejora de la tecnología de producción y estandarización de los procesos con los que se elaboran las vacunas.

En realidad, las vacunas no son útiles por sí mismas, sino porque estimulan los mecanismos de defensa del cuerpo, que son los que realmente combaten la enfermedad. Cada vacuna contiene como mínimo una parte de la partícula infecciosa, viva modificada o inactivada, que es frente a la que el organismo reacciona.

Tras administrar la vacuna, el cuerpo del animal reacciona como si se tratase de la infección real (aunque los virus y bacterias contenidos en la vacuna han sido previamente inhabilitados para que no puedan producir enfermedad) y, en el plazo aproximado de 2 semanas, desarrolla una inmunidad específica contra ese microorganismo. Esta demora es inevitable y puede ser necesaria una segunda vacunación al cabo de 2 a 4 semanas, sobre todo si se trata de una vacuna inactivada. Esto es necesario para conseguir una protección potente y duradera.

Algunas veces, el microorganismo patógeno causante de una enfermedad también proporciona protección contra otras enfermedades. Un ejemplo son los adenovirus caninos CAV1 y CAV2.

Vacunación del perro

vacunacion perro

Vacunación del gato
gatos

Prevención

El objetivo de la vacunación consiste en proporcionar protección antes de que el animal contraiga la enfermedad. Vacunar después de sufrir la enfermedad, en líneas generales, no sirve de nada; la prevención lo es todo.

La fabricación de vacunas es extremadamente compleja, y los distintos sistemas disponibles presentan ciertas ventajas e inconvenientes. El veterinario escogerá la vacuna y el calendario de vacunación más adecuado para su animal, su situación familiar y el riesgo de enfermedades en su entorno.

El veterinario puede recomendarle un programa de vacunación adecuado para su mascota, y asesorarle sobre los peligros que suponen las enfermedades presentes en su región o las regiones a las que habitualmente viaja. Vacunar regularmente con las dosis de recuerdo es esencial para mantener la protección que su mascota necesita.

Existen muchos factores, bien definidos en la literatura científica, que pueden afectar a la eficacia de las vacunas. Por ejemplo, la edad a la que se inicia la pauta vacunal (primovacunación), el estado inmunitario de la madre y la calidad del calostro (influyen en la vacunación de los cachorros o gatitos) y el estado de salud de la mascota en el momento de proceder a la vacunación.  Se sabe que los animales debilitados, inmunodeprimidos o con otras enfermedades concomitantes, como por ejemplo los parásitos intestinales, tienen las defensas bajas y no se inmunizan adecuadamente a pesar de vacunarlos con una pauta adecuada. Por eso, siempre es necesaria una exploración general, una valoración clínica general y la confirmación de una desparasitación interna adecuada por parte del veterinario, antes de proceder a administrar la vacuna.