¿Crees que tu perro es un caso perdido y necesitas la ayuda de un experto? Antes de decidirte por un entrenador u otro, apunta nuestros consejos.

 

  1. Primero, pregúntate qué es lo que quieres que aprenda tu perro.Si el mal comportamiento de tu perro responde a un caso extremo, puede que aprender a sentarse, a venir cuando lo llaman o a quedarse quieto no sea lo que más necesite. Hay educadores caninos que no se dedican a la rehabilitación y otros no se dedican a trabajar la obediencia, pero algunos pueden ayudarte con las dos cosas. Una vez lo tengas claro, elige a uno que se adecúe a tus necesidades.
  1. Piensa en tus propios principios.Es decir, elige un entrenador una vez conozcas sus técnicas. No optes por uno que utilice herramientas con las que no estés de acuerdo porque, de ser así, la educación del entrenador y tu filosofía, entrarán en conflicto. Asegúrate de que el entrenador esté de acuerdo con tus principios y los respeta, porque tú eres el que vas a vivir con tu perro cada día.
  1. Comprueba que el entrenador canino está titulado.El título no garantiza que el entrenador sea un experto, pero ayuda. Que una persona tenga el título te garantiza que ha tenido que estudiar determinados conceptos, cumplir una serie de requisitos mínimos.
  1. Busca referencias.Intenta contactar con los clientes que el futuro entrenador haya podido tener, lo que te servirá de ayuda para saber los métodos que sigue el entrenador, su trato, fiabilidad y disposición.
  1. Asegúrate de que el entrenador te incluye en el proceso de entrenamiento.En ocasiones, es el propio dueño el problema del mal comportamiento del perro. Por eso, es necesario que se de cuenta estando presente en el entrenamiento en todo momento.