Sabemos que los perros no se caracterizan por tener un aliento con olor a menta fresca, pero hay una gran diferencia entre que tu perro tenga un aliento normal y que sufra de halitosis, es decir, mal aliento crónico.

¿Qué dice el aliento de tu perro?

  • Aliento con olor dulce o frutal: Esto es preocupante, especialmente si tu perro ha estado bebiendo y orinando más de lo común, podría ser un indicador de diabetes canina.
  • Aliento fétido en un perro que también tiene ojos y/o encías amarillentos, que ha perdido el apetito y vomita: Puede tratarse de un problema en el hígado.
  • Aliento que con olor a orina: Puede ser una señal de problemas en los riñones.
  • Aliento con olor a ajo: Especialmente, si está acompañado de vómito y diarrea, puede indicar que tu perro ingirió fósforo, que se encuentra presente en venenos, fuegos artificiales, o cerillas.

Cuando notes algunos de estos olores, es importante que consultes al veterinario, que será el que finalmente diagnostique si existe una causa importante a tratar detrás de ese mal aliento.

Además del mal aliento, también debes estar pendiente del estado de sus encías y dientes. Revisa que no cambie su manera de masticar, o que el color de sus encías no varíe de color o forma.

Y tú, ¿cómo mantienes la salud bucal de tu perro?

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