Tienes que encontrar el «incentivo» adecuado para tu perro. Algunos prefieren ser recompensados con una caricia o un juguete (por ejemplo, case los perros policía o de aduanas con mordedores o motivadores). Otra opción es restringirle la comida o hacer que únicamente coma de la palma de tu mano y no del comedero. De esta forma, tendrá que ejecutar una conducta o «truco» para obtener la comida.