Es cierto que un perro come de todo, o casi. Pero debemos tener en cuenta que la alimentación de nuestros amiguitos es determinante para su buen estado físico y de salud. Porque a pesar de lo que muchos creen, la alimentación de las personas no es la idónea para nuestros animales. Por eso, no dejes de leer y toma nota de nuestros consejos… Tu perro lo agradecerá.

En muchos hogares, los perros acaban siendo el ‘cubo de basura’… Todas las sobras van a parar a él. Existen perros glotones, caprichosos con la comida y perros que nunca sacian su apetito pero, además de por cuestiones genéticas y de carácter, en muchas ocasiones son los propios dueños los que generan estos comportamientos. Seamos sinceros, ¿quién no le ha dado por debajo de la mesa un trozo de pan, un poquito de carne o, incluso, parte del postre? La alimentación a base de sobras, puede generar trastornos alimenticios graves en nuestras mascotas porque, muchas veces, el aporte calórico extra que el perro recibe con los restos de la comida, no le beneficia.

Para que tu perro tenga una correcta alimentación, es necesario que el veterinario te oriente en cuanto al tipo de comida que le debes dar y, además, tener en cuenta los siguientes consejos:

_ El tipo y la cantidad de comida que se le da, ha de variar con su edad y desarrollo.
_ No le dejes el plato a rebosar para que coma cuando le venga en gana. Al igual que las personas, los perros necesitan tener una rutina y un horario de comidas establecido.
_ Enséñale a comer. Ponle su comida durante un periodo determinado y, si no se la come, puedes retirarle el plato. De este modo le ayudarás a establecer su rutina y le educarás en cuanto a horarios se refiere.
_ Probablemente, siempre que comas, tu perro no se separará de ti, esperando a que un alma caritativa le acabe dando un delicioso tentempié… Sabemos que es difícil, pero no debes sucumbir a sus tiernas miradas.
Recuerda que un perro con una alimentación equilibrada, es un perro sano.

¡Qué aproveche! 🙂