Las infecciones de la piel son habituales en la consulta del veterinario y, el picor, es un síntoma común y frecuente. Las infecciones cutáneas causadas por bacterias son habituales y pueden llegar a requerir un tratamiento con antibióticos durante muchas semanas.

Causas

La piel constituye la cubierta externa del cuerpo y protege al organismo contra las agresiones del entorno. Éstas incluyen el calor y el frío, el agua y la sequedad, las sustancias químicas perjudiciales, las lesiones mecánicas, la luz solar y un gran número de invasores potenciales como bacterias, hongos, levaduras, ácaros, insectos y virus.

Infección cutánea bacteriana (pioderma)

Las infecciones bacterianas están presentes en muchas enfermedades de la piel que no han recibido el tratamiento adecuado para remediarlas. La bacteria que más a menudo causa infecciones cutáneas, Staphylococcus pseudintermedius, aprovecha cualquier fisura o alteración de la piel para provocar una infección bacteriana secundaria, llamada pioderma.

La pioderma puede ser localizada o afectar a una gran parte de la superficie corporal. Lo más frecuente es que sólo afecte a las capas superficiales de la piel, pero a veces también alcanza las capas profundas, donde provoca la formación de tejido fibroso y de largos canales con pus en su interior.

Causas subyacentes

Las enfermedades más frecuentes en las que puede aparecer una pioderma secundaria están relacionadas con:

  • Alergias (alergia atópica, alimentaria, de contacto o por picaduras de pulga).
  • Infestaciones por parásitos externos como pulgas, piojos y ácaros (leer más).
  • Trastornos hormonales como el hipotiroidismo o la enfermedad de Cushing.
  • Anomalías de la capa superficial de la piel (piel excesivamente grasa).
  • Arrugas profundas de la piel, que hacen que se produzca roce entre las paredes del pliegue.

 Infecciones bacterianas de rápida aparición

Hay dos afecciones que aparecen con gran rapidez.

(1)   Absceso

Consiste en una infección bacteriana de las capas profundas de la piel y de los tejidos subyacentes que suele tener su origen en el mordisco de otro animal (herida perforante), la infección de una herida o la introducción de materia extraña, como una semilla de hierba (cuerpo extraño).

(2)     Eccema húmedo

Se trata de una pioderma de las capas superficiales de la piel que aparece habitualmente en el plazo de pocas horas, en un día caluroso y húmedo. El desencadenante es con frecuencia una irritación causada por la picadura de un insecto, aunque los mordiscos y rascaduras del propio perro hacen que resulte después imposible ver la lesión inicial, dejando en su lugar una extensa herida abierta y húmeda que provoca picor y acaba infectándose.

Infecciones cutáneas no bacterianas

  • Tiña. Infección del pelo causada por un hongo.
  • Infección por Malassezia. Es una infección de la superficie de la piel causada por una levadura denominada Malassezia; puede ser muy frecuente en las afecciones alérgicas cutáneas y a menudo aparece al mismo tiempo que la pioderma.

Síntomas

Los síntomas de la Pioderma varían de un animal a otro y también las zonas del cuerpo afectadas. Los síntomas pueden incluir:

  • Inflamación de la piel (dermatitis) que provoca picor (prurito).
  • (alopecia) y deterioro del pelaje.
  • Manchas pequeñas, rojas y con relieve que aparecen en la piel (pápulas).
  • Pequeñas vesículas llenas de pus que, con frecuencia, aparecen en la raíz de un pelo (pústulas).
  • Inflamación (dolor, calor, hinchazón y enrojecimiento).
  • Mal olor.
  • Pus (secreción espesa de color amarillento, rojizo o verdoso), sobre todo en las infecciones profundas.

Síntomas de las infecciones bacterianas de rápida aparición:

  • Absceso: una zona localizada que aparece enrojecida, caliente e hinchada y en la que el animal siente dolor.  En su centro a veces es posible ver una herida penetrante. El pus puede supurar de un punto central.
  • Eccema húmedo: En ocasiones también se denomina “punto caliente”, porque la superficie de la piel aparece caliente al tacto, con una zona circular desprovista de pelo. Es doloroso y el tejido húmedo expuesto puede contener costras de pus pegajosas.

Síntomas de las infecciones no bacterianas:

  • La tiña provoca la aparición de zonas en las que el pelo se observa roto, caída del pelo y costras grisáceas. La infección por Malassezia provoca la aparición de una gruesa capa sebosa que desprende un característico olor a “perro mojado”. A menudo aparece acompañada de una pioderma.

Diagnosis

El veterinario puede diagnosticar una infección bacteriana examinando los cambios de la piel y tomando muestras para observarlas al microscopio y descubrir los microorganismos responsables. El cultivo de muestras de pus puede revelar las bacterias causantes, sobre todo Staphylococcus pseudintermedius, y ayuda a seleccionar el mejor antibiótico para el tratamiento.

No obstante, también es muy importante averiguar la causa real de la pioderma, lo que puede resultar muy difícil. Ello es necesario para curar definitivamente la afección cutánea. Si únicamente se trata la pioderma (dejando sin diagnosticar y sin tratar las posibles causas subyacentes), ésta puede volver a aparecer en el futuro. Para diagnosticar la causa de la pioderma pueden ser necesarias muchas pruebas, a menudo durante un largo período de tiempo. Estas pruebas pueden consistir en:

  • Un raspado cutáneo que debe llegar hasta las capas más profundas de la piel y que se examina al microscopio para descubrir la posible presencia de bacterias, parásitos, hongos y levaduras; la muestra extraída también se puede cultivar.
  • Una dieta hipoalergénica de prueba para detectar posibles alergias de origen alimentario
  • Pruebas hormonales y de otro tipo.

Infecciones bacterianas de rápida aparición.

Se puede diagnosticar un absceso o un eccema húmedo mediante los síntomas.

8254003_S

Tratamiento

El tratamiento tiene como objetivo:

  • Tratar específicamente la afección cutánea primaria
  • Tratar la infección bacteriana secundaria. Pueden ser necesarias muchas semanas de tratamiento para curar las infecciones crónicas o profundas. Es muy importante administrar los antibióticos cada día a la hora correcta, y no olvidar ninguna dosis. No acabar toda la tanda de antibióticos es uno de los motivos habituales del fracaso del tratamiento. La tanda de antibióticos debe acabarse aunque la piel del perro muestre un aspecto mucho mejor (ya que pueden quedar bacterias aún sin destruir que pueden reactivar la enfermedad si se detiene el tratamiento demasiado precozmente).
  • El veterinario puede recetar costicoesteroides o antihistamínicos para calmar la inflamación y el picor.
  • Tratamiento de apoyo para la piel y el pelo dañados: diversos champús y dietas especiales ayudan a mantener una piel y un pelo sanos.
  • Drenaje quirúrgico de un absceso junto con tratamiento antibiótico.
  • Tratamiento específico contra las infecciones de la piel causadas por hongos.

El veterinario escogerá el tratamiento más adecuado en cada caso. Los casos crónicos requieren tratamiento durante muchas semanas/meses, así que es importante no acortar el período de tratamiento prescrito por el veterinario.