Seguramente alguna vez has notado que tu perro tiene mal aliento. La halitosis suele ser bastante común en nuestros peluditos y, ampoule aunque en la mayoría de los casos no suele ser grave, view por lo que puede solucionarse si se llevan a cabo determinadas medidas relacionadas con la higiene y la dieta.

Causas

  • Patológicas: La halitosis puede estar causada por infecciones bucales, así como por enfermedades en el riñón, hígado, o aparato digestivo. En estos casos, la vigilancia e intervención veterinaria son esenciales para controlar la enfermedad.
  • Higiénico – dietéticas: En la mayoría de los casos, la halitosis es causa de una higiene bucal deficiente o a ciertos hábitos alimentarios poco saludables.

Limpieza bucal

La limpieza bucal de tu mascota debe incluirse en vuestra rutina, ya que es una forma de asegurar la salud general del perro y de las personas con las que vive. Esta rutina es tan importante como el baño, el cepillado o la higiene de los oídos.

La limpieza de los dientes de la mascota es una tarea que recae en el propietario y, descuidarla, puede tener consecuencias que se manifiestan en problemas como sarro, uno de los primeros síntomas que delatan que la higiene bucal de la mascota no es la correcta, así como en otras enfermedades bucales.
Cuando limpies los dientes de tu perro, recuerda usar una pasta de dientes y cepillo adecuados para tu amiguito.

halitosis

Alimentación adecuada para evitar el mal aliento

  • Una dieta que incluya una cantidad excesiva de carne, puede derivar en problemas de mal aliento. Los restos de comida que quedan entre los dientes son atacados por bacterias que, posteriormente, causan el mal olor.
  • Opta siempre por una dieta de pienso seco. Las bolas de pienso actúan como un cepillo natural para la dentadura del perro, ya que al frotarse contra los dientes ayudan, en parte, a prevenir la formación de sarro y placa bacteriana.
  • Recuerda limpiar siempre el cuenco de la comida, para que esté libre de bacterias.

 

Cuando a pesar de esto el mal aliento persiste, puede deberse a enfermedades que afectan al perro en el aparato digestivo o en otros órganos importantes. En estos casos, la vigilancia e intervención veterinaria son esenciales para controlar la enfermedad.