Algunos propietarios de perros se muestran reacios a esterilizar o “castrar” a su mascota. Hay quienes creen que se trata de una intervención complicada o que puede modificar la personalidad del animal. Otros se horrorizan ante la idea de hacer a su mascota algo que nunca aprobarían para sí mismos.

Pero lo cierto es que la esterilización favorece al comportamiento, ed la salud y el bienestar de tu perro.

¿Qué es la esterilización?

Se trata de una intervención quirúrgica, purchase bajo anestesia general, en el curso de la cual se extirpan las gónadas.

En las hembras, esto significa la extirpación de los ovarios y de parte del útero. En los machos, la extirpación de los testículos.

Terminología relacionada con la esterilización:

  • Entero – animal que no ha sido esterilizado.
  • Esterilizado o castrado – animal al que se han extirpado las gónadas.
  • Hembra esterilizada – hembra a la que se han extraído los ovarios o parte del útero.
  • Macho castrado – macho al que se han extirpado los testículos.

¿A qué edad se esterilizan los perros?

Por regla general, entre los seis y los nueve meses de edad. Tu veterinario te asesorará sobre lo que es más indicado para tu cachorro.

¿Por qué debo esterilizar a mi perro?

Ventajas para el bienestar animal en general

  • Menos cachorros no deseados.
    Cada año se sacrifican miles de perros sanos por no haber suficientes hogares para todos ellos. Esterilizando a tu perro ayudas a subsanar este problema ya que evitas camadas no deseadas o accidentales.
  • Menos perros sacrificados.
    Con la esterilización evitas el riesgo de que el perro se escape de casa en busca de pareja. Muchos de estos perros se pierden y al final terminan siendo sacrificados si no se encuentra a su propietario en un tiempo razonable.

Efectos beneficiosos sobre el comportamiento de los machos

  • Menos agresividad.
    Los cachorros castrados se muestran mucho menos propensos a pelearse y son más tranquilos que los perros no castrados. La castración también reduce los problemas de comportamiento hormonodependientes tales como la “conducta de monta”. Aunque el comportamiento de tu perro depende principalmente de su carácter y del adiestramiento recibido, los efectos beneficiosos de la esterilización sobre su conducta son innegables. La castración es más eficaz si se realiza antes de que el perro cumpla el año de edad.
  • Realza las cualidades positivas de la personalidad de tu perro.
    Tu perro no será menos alegre, juguetón y vivaracho. De hecho, los perros esterilizados conservan estas cualidades durante toda la vida.
  • Se acabó el deambular por toda la casa.
    Muchos perros perciben la presencia de las hembras en celo a través de las feromonas que recorren grandes distancias por el aire. Un perro castrado no siente la necesidad de perseguir a las perras en celo. La gran mayoría de perros que abandonan el hogar y terminan perdiéndose no están castrados. Si el perro se esteriliza a una edad temprana, no siente o no responde a las feromonas, se muestra menos ansioso y es menos propenso a escaparse de casa.
  • Menos distraído, más centrado.
    Un perro castrado es capaz de mantener su atención durante periodos de tiempo más largos en presencia de perras en celo. Sin la distracción constante de estas bellas damiselas, estará pendiente de nuestras órdenes.

Efectos beneficiosos sobre la salud de tu perra

  • Menor riesgo de padecer tumores mamarios.
    La esterilización de las perras antes de su primer celo reduce notablemente el riesgo de desarrollar tumores mamarios o cáncer de mama. Los tumores mamarios son una patología muy frecuente en las perras de edad avanzada.
  • Menor riesgo de padecer piometría (grave infección del útero).
    Algunas hembras de edad avanzada padecen esta gravísima patología. El útero se infecta y se llena de pus maloliente como un balón. Esta patología puede ser mortal. Si tu perra padece esta piometría, tendrá que ser hospitalizada y sometida a una intervención quirúrgica para extraerle los ovarios y el útero- procedimiento similar a la esterilización- solo que ahora en peores condiciones ya que está gravemente enferma y su útero no es normal. Esto dificulta la cirugía y aumenta el riesgo de complicaciones. Se trata de una patología muy frecuente y una de las principales razones por las que las perras son esterilizadas preventivamente.
  • Se evitan gestaciones no deseadas.
    Si no estás familiarizado, la gestación de una perra puede ser un proceso caro y no exento de riesgos. Pueden surgir complicaciones y no son infrecuentes las cesáreas de emergencia. Los abortos espontáneos, las infecciones de útero y de glándulas mamarias (mastitis) y la fiebre de la leche o eclampsia, que causa espasmos y convulsiones, son algunos de los posibles riesgos. Todos estos problemas requieren tratamiento y hospitalización inmediata.

Efectos beneficiosos sobre la salud de tu perro:

  • Reduce el riesgo de enfermedades de la próstata.
    Más del 80% de perros no castrados de edad avanzada terminan desarrollando algún tipo de enfermedad relacionada con la próstata -hiperplasia, quistes e infecciones. El perro sufre un notable agrandamiento de la próstata que afecta a su capacidad para orinar y defecar. La próstata también puede infectarse (prostatitis), una patología que puede llegar a ser mortal. La castración reduce el riesgo de aparición de estas enfermedades.
  • Previene el cáncer testicular.
    Los testículos pueden desarrollar tumores benignos y malignos. Esta patología no se manifiesta hasta que el perro tiene cinco o más años de edad. La castración temprana elimina el riesgo de padecer cáncer de testículos.
  • Menos hernias.
    La hernia perianal se produce cuando el colon, la vejiga urinaria, la próstata o la grasa sobresalen del abdomen a través de la pared del ano, y se sitúan bajo la piel. Se trata de una patología habitual en los perros mayores no esterilizados. La intervención quirúrgica es complicada y cara.
  • Menor riesgo de padecer tumores perianales.
    La testosterona estimula el crecimiento de este tipo de tumores. Localizados en las proximidades del ano, pueden ser benignos o malignos. Y, al igual que las hernias, tienen especial incidencia en los perros de más de siete años de edad. Este tipo de patologías prácticamente no se da en los perros que han sido castrados cuando eran cachorros.