El picor o prurito canino es un inconveniente desagradable y frecuente que deteriora la calidad de vida tanto del perro como de su dueño. De hecho, las enfermedades de la piel en perros son una de las principales causas de consulta al veterinario y el prurito o picor es el síntoma más común de estas enfermedades, afectando a uno de cada seis perros que acuden a la clínica.

La mayoría de los perros con picor pueden experimentar un ciclo vicioso de picor y rascado que lesiona la barrera de la piel. Si no se trata, el picor puede originar inflamación permanente y lesiones de piel graves. En casos crónicos y severos se puede producir sangrado, ulceraciones y aparición de costras y cicatrices, así como la desaparición del pelo en la zona y mal olor debido a la infección.

Las principales causas de picor son parásitos, infecciones o alergias. El 37 por ciento de los casos de prurito se deben a dos o más de estas causas que originan enfermedades de la piel.

El picor puede presentarse de forma aguda, estacional o crónica, pero cualquiera que sea su modo de presentación repercute en la calidad de vida del perro y su propietario si no se administra un tratamiento adecuado que resuelva con rapidez y eficacia el problema.

El triángulo del picor

El picor o prurito canino es un problema que afecta tanto al perro que lo padece, con la consecuente pérdida de calidad de vida, así como al propietario y al propio veterinario, que en muchas ocasiones se enfrenta a un problema de difícil diagnóstico y tratamiento.

El animal padece una sensación incómoda y se lame, muerde o rasca continuamente. No se muestra contento y está agitado e incluso irritado, viéndose afectado el sueño del animal.

El propietario sufre lo que esta enfermedad ocasiona en su perro; continuas visitas al veterinario, el estrés del rascado continuo de su mascota, el olor que implica en muchas ocasiones estas enfermedades de la piel…En definitiva, la frustración de un tratamiento que no llega a solucionar el problema o que provoca efectos a corto o largo plazo no deseables. Por su parte, el veterinario deberá averiguar la causa del picor y establecer un tratamiento correcto. Pero también es vital cortar el picor de forma rápida y eficaz para evitar lesiones todavía más graves de la piel y permitir que nuestra mascota recupere su bienestar cuanto antes.

En búsqueda de un tratamiento para el picor

Actualmente disponemos de algunos tratamientos antipruriginosos que proporcionan resultados realmente óptimos. Los tratamientos habituales son eficaces en relación a la reducción del picor y la mejora de las lesiones de la piel. Sin embargo, en el caso concreto de los corticosteroides, estos pueden desencadenar serios efectos secundarios a corto plazo y complicaciones a largo plazo. Por otra parte, la ciclosporina, otro de los tratamientos disponibles, puede llegar a tardar varias semanas en mostrar un efecto antiprurítico. Era necesario disponer de un tratamiento con un perfil de seguridad mejorado para usar tanto a corto como a largo plazo y con un efecto rápido y eficaz.

Una solución innovadora sin los efectos secundarios típicamente asociados a los corticosteroides

Desde hace más de un año las clínicas veterinarias disponen de un tratamiento innovador que combate el picor provocado por las dermatopatías alérgicas en el perro. Se trata de un medicamente cuyo efecto es rápido, actuando en las primeras 24 horas, y prolongado, además de tener un perfil de seguridad sin los efectos secundarios típicamente asociados a los corticosteroides. Además, este fármaco permite al veterinario continuar con el diagnóstico de la causa del picor, y no interfiere con otros fármacos, tests serológicos o de alergia, a diferencia de otros medicamentos.

Consulta a tu veterinario, para obtener más información acerca de este innovador producto, que debe administrarse siempre bajo su supervisión mientras realiza las pruebas necesarias para profundizar en el diagnóstico de la causa.