La “adolescencia” del perro se inicia en torno a las 10 semanas de edad y dura varios meses. En ese periodo, nurse el perro experimenta varios cambios:

  • Aumenta el nivel de agresividad: analiza las causas (se vuelve más territorial, trata de ejercer dominancia sobre su dueño).
  • El pelaje adulto remplaza al del cachorro.
  • Alcanza la madurez sexual por lo que se modifica la interacción entre machos y hembras.

Al igual que los humanos adolescentes, los perros adolescentes pueden ser una verdadera lata: hiperactivos, distraídos y hormonales. Pero esto es lo que ocurre cuando la naturaleza coloca un cerebro inmaduro en un cuerpo que prácticamente ha alcanzado el tamaño de un adulto.

Y como siempre pasa con las siguientes generaciones, un perro en rápido crecimiento necesita la orientación adecuada durante esta difícil etapa de su vida.

Características habituales de la adolescencia canina

Más aventurero y rebelde

  • Más aventurero y deseoso de conocer el mundo que tú.
  • Pone a prueba los límites, tanto físicos como los de vuestra relación.
  • Hace oídos sordos a órdenes como «ven».
  • Lo muerde todo.
  • Raudales de energía.

Alcanza la madurez sexual

  • Los machos saltan con frecuencia las cercas a la búsqueda de sus chicas.
  • Los machos pueden orinar alrededor de la vivienda o dentro de ella para marcar su territorio.
  • Las hembras también pueden marcar el territorio para indicar su disponibilidad a los romeos locales.
  • Machos y hembras pueden volverse agresivos con los perros de su mismo sexo.

Posiblemente se muestren tímidos o temerosos ante cosas que antes no les afectaban. No obligues a tu perro a enfrentarse a algo que le atemorice pero tampoco refuerces sus miedos (evita premiarlo en esas situaciones).

Cambios físicos

  • Largos, desgarbados y torpes.
  • Pierden el suave pelaje de los cachorros.

Trucos para padres de perros adolescentes

  • Suelta a tu perro en una zona vallada de forma que no pueda escaparse.
  • Prepara una parte específica de la casa para esta máquina de morder.
  • Haz que la familia le dedique tiempo.
  • Consigue que libere energía con mucho ejercicio.
  • Realiza sesiones de adiestramiento breves y divertidas para aprovechar al máximo su corto periodo de atención.
  • Mantén la calma pero aplica las normas del hogar de forma consistente.
  • Dale órdenes suaves y amables.
  • Tal vez le venga bien otra clase de obediencia.