El invierno es una época dura para nuestros peluditos, sobre todo para aquellos que tienen algún tipo de dolor articular o sensibilidad al frío que hace que necesiten más cuidados de los habituales.

El frío y sobre todo la humedad, aumentan los síntomas de patologías como la artrosis en aquellas mascotas que la padecen. Esta, es una enfermedad degenerativa de las articulaciones que provoca dolor, disminución del rango del movimiento articular, e inflamación.

La artrosis puede ser consecuencia de lesiones traumáticas anteriores, obesidad, problemas articulares genéticos, deficiente desarrollo óseo en perros jóvenes y, por supuesto, del correspondiente desgaste que ocasiona el paso de los años. En cualquiera de los casos, la exposición al frío y a cambios bruscos de temperatura agravan los síntomas. Por eso, es importante mantenerlos abrigaditos y en zonas cálidas.

En muchas ocasiones, los propietarios se hacen preguntas sobre si abrigar o no a sus mascotas en invierno… ¿No es un poco ridículo? ¿No les basta con su pelo? Aunque estas preguntas tengan más de una respuesta, como norma general, sí, debemos abrigar a nuestros perros en invierno, sobre todo si vivimos en zonas frías.
Los perros mayores por ejemplo, son más propensos a sufrir frío que los jóvenes, con más vitalidad y, si estos perros adultos tienen problemas de artrosis, debemos hacer algo para protegerlos cuando las temperaturas descienden. Hay otros perros, como los galgos, de pelo corto, que son más propensos a pasar frío o están menos habituados a bajas temperaturas.

Para que nuestras mascotas no sufran por el frío, existen mantas térmicas, colchones especialmente diseñados para aliviar las dolencias propias de la artrosis, abrigos y productos y prendas específicas para una determinada zona, como por ejemplo las rodillas. Todo ello, para hacer el día a día de nuestras mascotas, más fácil.

Y es que… ¿quién no necesita una manta calentita en invierno? 🙂

Cómo saber si tu perro tiene artrosis
Este breve cuestionario te permitirá conocer la probabilidad que tiene tu perro de padecer artrosis:

  1. ¿Su perro se cansa durante los paseos?
  2. ¿Le cuesta levantarse tras estar sentado o tumbado?
  3. ¿Cojea o esta rígido después de realizar algún tipo de actividad?
  4. Mas concretamente, ¿le cuesta subir o bajar escaleras?
  5. ¿Considera que su perro ha perdido movilidad?

Si cualquiera de las respuestas es afirmativa, tu perro podría padecer artrosis y sería conveniente que lo llevaras al veterinario.

Más información sobre la artrosis: ARTROSIS CANINA