Aunque seguro que ya lo intuyes, nosotros lo confirmamos. Tener un gato repercute directamente en tu vida dándote muchos beneficios. ¿Sabes cuáles son?

  1. Compañía: Aunque suelen ser muy independientes, también buscan afecto y caricias por parte de sus dueños.
  2. Te hacen reír: Ya sea por un percance jugando o por algún epic fail en toda regla, resulta imposible no reírse (un poco a su costa) y aprovechar así los beneficios de los ataques de risa.
  3. Una herramienta contra el estrés y la depresión: La relajación de acariciar a un gato en tu regazo no sólo apacigua tu estrés. Se sabe que esa compañía tangible mejora el estado de ánimo y sirve como distracción positiva para los que luchan contra los trastornos de la depresión. Más allá de su compañía, las mascotas contribuyen a seguir una rutina, mantener la responsabilidad y la actividad social en días que nos costaría más hacerlo.
  4. Se adaptan a ti: A diferencia de otros animales, los gatos suelen adaptar su estilo de vida al tuyo. No les importará si les pones el alimento más tarde o si hoy decides irte y no aparecer por el hogar, él te esperará tranquilamente.
  5. Aprenden rápido y sus cuidados no te agobiarán, ya que son animales muy inteligentes que no requieren de tantos cuidados como, por ejemplo, los perros.