Nuestras mascotas pueden coger fácilmente una garrapata si las paseamos por zonas como bosques,
prados y parques, hábitat natural de estos parásitos. Por eso, es conveniente estar preparados y saber cómo quitarlas de nuestros peludos.

1. Con unas pinzas de punta fina, sujeta la cabeza del parásito firmemente en el punto en que

está adherida y tan cerca de la piel como sea posible.

2. Tira de la garrapata con un movimiento lento, constante y firme. Es importante no aplastar el

cuerpo de la garrapata en ningún momento, ya que puede provocar que el parásito inyecte más

saliva en la mascota cuando aún está enganchada.

3. Cuando quites la garrapata, intenta retirarla con jabón neutro y agua.

4. Si se rompe una pequeña parte de la garrapata, intenta retirarla como si quitases una astilla.

5. Observa la zona afectada durante unos días después de su extracción. Si se produce

inflamación, es necesario que acudas al veterinario.

Recuerda, que además, la solución más fácil para prevenir los parásitos externos es utilizar un antiparasitario oral, que elimine pulgas, garrapatas y ácaros y que mantenga su eficacia constante durante todo un mes. A la hora de elegir un tratamiento antiparasitario para tu perro, decídete por aquel que mantenga constante su eficacia durante todo el período de tratamiento y no disminuya su eficacia en las últimas semanas, lo que facilitaría la aparición de brechas de protección.