La artrosis es una enfermedad degenerativa de las articulaciones muy frecuente en perros. Está causada por el desgaste del cartílago que forma las articulaciones, hecho que provoca dolor e inflamación en las zonas afectadas así como una disminución del rango de movimiento.
Con la llegada del frío y más en climas húmedos, los síntomas empeoran. En otoño e invierno es cuando más sufren los perros con artrosis, y es en estas épocas cuando más medidas debemos tomar para aliviarles el dolor.

  1. La principal oportunidad para tratar la artrosis es antes de que aparezca. Por eso, es imprescindible tener un diagnóstico que nos permita prever la existencia de un alto riesgo de desarrollo de la enfermedad cuando esta aún no se ha iniciado.
  2. La artrosis aumenta lenta y progresivamente, lo que provoca que los perros puedan adaptarse al dolor y sea difícil detectarla. En consecuencia, la mayoría de los perros se diagnostican de artrosis cuando las primeras etapas de la enfermedad ya han pasado. Y, desgraciadamente, esa primera fase de la enfermedad es la que nos permite realizar un tratamiento más efectivo y en la que más posibilidades tenemos de frenar o retrasar la evolución de la enfermedad. Por eso, es fundamental realizar pruebas preventivas que determinen la tendencia a las principales causas de artrosis o que detecten la enfermedad en sus primeros estadios.
  3. Es fundamental informarse de los estudios científicos que respalden el uso, la eficacia y la seguridad de cada producto orientado al tratamiento de la artrosis. Pide siempre opinión a tu veterinario.
  4. Una vez comenzado el tratamiento de la artrosis, el éxito o el fracaso va a depender de la constancia que tengamos en el desarrollo de ese tratamiento.
  5. Dormir en camascolchones térmicos, aislados de la humedad y calientes, para optimizar el tiempo de descanso y las condiciones de reposo de sus articulaciones.
  6. Evitar la exposición al frío y a cambios bruscos de temperatura.
  7. Si sales a la calle con tu perro y se moja las patitas, sécalo bien en cuanto lleguéis a casa.
  8. Control estricto de la dieta: El perro debe estar en su peso ideal, ya que si tiene sobrepeso, las articulaciones sufrirán más.
  9. Una alimentación adecuada, que sea rica en ácidos grasos, para que favorezca el engrase de la articulación.
  10. El ejercicio moderado, además de controlar el peso de tu mascota, aumenta y tonifica la musculatura y mantiene móviles y sanas las articulaciones del perro.